La empresa que acude a una compañía de Factoring cede a ésta, mediante contrato, los créditos comerciales (facturas) que genera por las ventas de productos o servicios a sus clientes-deudores.
La compañía de Factoring establece unos costes que dependen de los servicios contratados. Generalmente, se establece una tarifa o comisión porcentual sobre el nominal de las facturas cedidas, que variará según el volumen de negocio, el número e importe de las facturas, el sector en el que opera, el nivel de riesgo de los deudores, la asunción o no de cobertura del riesgo de insolvencia por parte de la compañía de Factoring, etc.
De otro lado, la compañía de Factoring aplicará un tipo de interés de mercado por el anticipo del importe de las facturas, que variará en función del mismo y del periodo de tiempo anticipado al vencimiento de sus cobros. Naturalmente, sólo se aplica si la empresa que contrata los servicios de Factoring solicita este pago anticipado.